Hablar sobre drogas usando una sola frase (con rigor).

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Cuando hablamos sobre drogas o drogodependencias es frecuente hacer un análisis simplista y perpetuar los falsos mitos. Es muy fácil decir tonterías.

Con nuestra propuesta podrás hablar de drogas con tus cuñados/as, hijos/as, amigos/as y alumnos/as con rigor.

Para entender y poder explicar el fenómeno de las drogodependencias es necesario analizarlo usando un modelo multidimensional. Suena muy difícil, pero en realidad es sencillo, se trata de que analices siempre tres factores: la sustancia consumida, la persona que la consume y el contexto donde se da ese consumo.

Para explicaros en qué consiste, (y porque somos muy campechanos) en vez de llamarle multidimensional, le llamaremos:

“Modelo: No es lo mismo.” (*)

(*) “No es lo mismo”, significa: “no es lo mismo”, no que algo sea mejor que otro.

 

LA SUSTANCIA: No es lo mismo consumir cocaína que consumir cannabis (tipo de sustancia). No es lo mismo hacerlo cada dos semanas que una vez al año (frecuencia). Tampoco es lo mismo consumir un gramo, que un cuarto (dosis). No es lo mismo que la sustancia esté adulterada que no lo esté (pureza). No es lo mismo llevar un año consumiendo, que dos meses (tiempo de consumo). Tampoco es lo mismo fumarla, que esnifarla (vía de administración). No es lo mismo mezclar una droga con otra, que no hacerlo (mezclas o policonsumos). No tiene nada que ver que la sustancia se pueda comprar en una tienda, que a escondidas (legal o ilegal).

Como ves hablar de drogas en general, no tiene mucho sentido, es mejor hablar de sustancias concretas y definir al máximo las distintas posibilidades que anteriormente hemos mencionado.

EL CONTEXTO: No es lo mismo, consumir en un grupo de chicas, en un grupo de chicos o en uno mixto. En un grupo donde conviven distintas edades, en un grupo donde está mal visto o hacerlo solo. Las posibilidades son muchas y cada una tiene unas consecuencias diferentes. No es lo mismo consumir en el barrio, en la escuela o en una discoteca. No es lo mismo hacerlo nada más levantarse o antes de dormir. En España no es lo mismo beber alcohol, que fumar hachís. Y en Marruecos, no es lo mismo fumarse un porro, que tomarse una cerveza. No es lo mismo que en el barrio sea fácil adquirir la sustancia, que tener que desplazarse a otra zona para comprarla. No es lo mismo. Significa cosas diferentes.

 

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“No es lo mismo” el momento histórico.

 

LA PERSONA. Es el sistema más complejo y más variable. Es un sistema biográfico, hay tantos como personas. No es lo mismo tener 14 que 16 años . Ser una chica o ser un chico . En términos de vivencia emocional no es lo mismo que la droga sea legal o ilegal, no es lo mismo a nivel de efectos sobre el organismo, pesar 50 que 75 kilos. No es igual que los motivos por los que consumimos estén relacionados con la diversión, que estén vinculados a la evasión de un problema o que nuestro objetivo sea integrarnos en un grupo. No es lo mismo consumir con unas expectativas, sobre el efecto, que con otras. No es lo mismo ser un adolescente que se aburre con frecuencia, que uno con habilidades para gestionar su tiempo libre. Aquí las frases “no es lo mismo” son infinitas.

 

MODELO MULTIDIMENSIONAL, DROGAS, DROGODEPENDENCIAS,

Cuando pensamos en este modelo de análisis (sustancia, contexto y persona) parece, una vez que lo entendemos, algo demasiado obvio. Pero si a partir de ahora os fijáis en lo que dice la mayor parte de la gente cuando habla de drogas, os daréis cuenta que obvian todos estos matices.

La buena noticia es que puedes analizar los fenómenos de las drogodependencias con una sola frase, y la “mala” es que tendrás que conjugarla miles de veces para entender un caso.

La realidad, ustedes me disculpen, nunca es una.

 

Escrito por Miguel Roa Polo. Psicólogo social y Sexólogo.

 

 

 

 

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